Dolores García-Negrete Ruiz Zarco (Alcalá la Real, Jaén, 8 de abril de 1886 - Jaén, 1 de marzo de 1940), también conocida como Dolores la Bella fue una política española, miembro del Partido Comunista de España (PCE), defensora del ideal republicano, presa política durante la dictadura franquista y asesinada después de la Guerra Civil Española.[1][2][3]
Biografía
Nació en Alcalá la Real en 1886 hija de Carlos García-Negrete Parera, político liberal que fue alcalde de Castillo de Locubín durante el Sexenio Revolucionario.[4][2]
Dolores mostró un fuerte compromiso con la causa republicana, defensora de la libertad, la democracia y la defensa de los pobres. Contrajo matrimonio con Federico Castillo Extremera, médico de profesión, y fue madre de 23 hijos e hijas, de los que llegó a tener vivos a la vez a 14. La influencia política de las teorías comunistas de su esposo y de sus hijos mayores Federico y Manuel, animó a Dolores hacia la lucha política.[1][2][5][6]
Su casa de Jaén era frecuentada por estudiantes, políticos, comunistas, intelectuales y artistas, al tiempo que por pobres sin recursos para pagar la asistencia médica. El nivel de la familia tanto social como cultural y sus ideales republicanos, fueron un problema para el franquismo, aspecto éste que fue recogido en los informes que la Falange elevaría al juez una vez terminada la guerra.[1][6][2]
Tras la muerte, de un cáncer, de su marido en noviembre de 1936 su vida experimentó un cambio importante, desarrollando una importante actividad política, que la llevó a afiliarse al Partido Comunista en 1937 y a la defensa de la legitimidad republicana. Dolores fundó y presidió la Asociación de Mujeres Antifascistas de Jaén y se afilió al Sindicato de Mujeres de la UGT dónde tuvo una implicación importante. También fue consejera en la Diputación Provincial de Jaén.[1][3][6]
Fue detenida el 26 de agosto de 1939, terminada la guerra civil, por procedimiento sumarísimo de urgencia y fue condenada a muerte por su filiación comunista y cargos políticos, ya que sus acciones estaban centradas en labores humanitarias. El 1 de marzo de 1940 fue fusilada en el cementerio de San Eufrasio de Jaén.[2][3][6]
En 2006 el Ayuntamiento de Jaén le dedicó una calle en el barrio de Santa Isabel.[1]
Referencias



